martes, 10 de septiembre de 2013



Código de Conducta Relativo al Socorro en Casos de Desastre para el Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y las Organizaciones No Gubernamentales (ONG)

El Código de Conducta Relativo al Socorro en Casos de Desastre para el Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) fue preparado en 1992 desde el Comité Permanente para la Respuesta Humanitaria para establecer estándares éticos para las organizaciones trabajando en la asistencia humanitaria. En 1994, el Comité adoptó el código y hizo que su firma fue una condición para membrecía en la alianza.



Formulación del código

Aunque la iniciativa arrancó con un llamamiento por parte de la Cruz Roja Frances a la FICR para establecer un código de conducta relacionado con la ayuda humanitaria en respuesta a los desastres naturales, muchas de los actores también habían involucrado en emergencias complejas tales como Biafra y Ruanda, con lo cual buscaban guías para operar en medio de conflicto. En 2007, ya 400 organizaciones habían firmado al código,[1] registrando a su "disponibilidad de incorporar sus principios en su trabajo."[2]
En la XVI Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, cual incluyó a delegados de gobiernos, las Sociedades de la Cruz Roja y Media Luna Roja, la FICR y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), una resolución pasó cual "tomó" nota de y dió la "bienvenida" al código, dandole un reconocimiento internacional amplio.[3]

Artículos del código

Compromisos principales del Código.
  1. El imperativo humanitario viene primero:
  2. La ayuda se da sin respecto a la raza, la religión o la nacionalidad de los recipientes y sin distinción adverso de ningún tipo. Las prioridades en la ayuda se calcula basada en la necesidad humanitaria exclusivamente;
  3. La ayuda no se utilizará para avanzar un punto de vista política o religiosa;
  4. Nosotros intentaremos no ser utilizados como una herramienta de política extranjera de ningún gobierno;
  5. Nosotros respetaremos cultura y costumbre;
  6. Nosotros intentaremos construir una respuesta humanitaria sobre capacidades locales;
  7. Se encontrarán a maneras de involucrar a los beneficiarios de los programas en el manejo de la ayuda;
  8. La asistencia humanitaria tiene que intentar a reducir las vulnerabilidades a desastres en el futuro, además de responder a las necesidades básicas;
  9. Rendiremos cuentas tanto a ellos quienes buscamos asistir como a ellos de quienes recibimos recursos;
  10. En nuestras actividades de información, publicidad y mercadeo, reconoceremos a las víctimas de los desastres como seres humanos con dignidad, no objetos sin esperanza.

Tipos de principios

Los 10 artículos del código caen en dos categorías: Artículos 1 a 4 son principios humanitarios centrales fundamentales para una respuesta humanitaria. Los demás artículos son más aspiracionales y son más importantes para mejorar la calidad de trabajo tanto humanitario como de desarrollo.
El imperativo humanitario, basado en el principio de humanidad de los principios humanitarios, conjuntamente con los demás, incluyendo en el caso del Código a la imparcialidad y la independencia, enfatizan que una respuesta humanitariase base sobre la necesidad y nada más. Están derivados de los Principios Fundamentales del Movimiento de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.[5] Sin embargo, el principio de la neutralidad, cual está directamente relacionada al papel internacional especial de la Cruz Roja, no se incluye en el Código de Conducta. Organizaciones tales como las fuerzas armadas y las compañías con ánimo de lucro pueden envíar asistencia a las comunidades afectadas por el desastre, pero no se consideran por parte de la comunidad humanitaria como actores humanitarios dado que no cumplen con todos los principios fundamentales.
Artículos 5 a 10 están particularmente derivados de la experiencia del trabajo en desarrollo. La mayoría de los esponsores originales han tenido décadas de experiencia trabajando en el sector de desarrollo y estos artículos reflejan a su experiencia y compromiso. Algunos actores de desarrollo están profundamente comprometidos a esta perspectiva aunque no pueden suscribirse a los principios fundamentales.

Naturaleza de voluntariado

El Código de Conducta es un código voluntario cual exige autocomplaciente por parte de cada organización que firme.
El Código incluye a dos anexos, el Anexo I, Recomendaciones a los Gobiernos de Países Afectados por los Desastres, y Anexo II, Recomendaciones a Países Donantes.

Aplicación del Código


El Código de Conducta está amplia-mente utilizado para guiar la conducta entre los actores humanitarios. Cuando el Código fue redactado, un nuevo término fue inventado: Agencias Humanitarios No Gubernamentales, y componentes del Movimiento de la Cruz Roja y Media Luna Roja que no son ONG.




ACCIÓN HUMANITARIA Y COOPERACIÓN AL DESARROLLO 
CÓDIGOS DE CONDUCTA


Documentos consensuados por las ONG, y a cuyo cumplimiento pueden adherirse voluntariamente, que establecen unos determinados principios éticos y criterios operativos con objeto de posibilitar una cierta autorregulación de sus actividades.
Con el paso del tiempo, el campo de las ong[ONG, Redes deONG (Organización NoGubernamental)] de desarrollo (ONGD) y humanitarias ha adquirido una creciente diversidad y complejidad. No sólo ha aumentado el número de organizaciones, sino que se han ampliado las diferencias en cuanto a mandatos, intereses, financiación, relación con los Estados, etc. Esto puede contribuir a una cierta competencia mutua para ganar visibilidad en los medios de comunicación y reconocimiento público. A su vez, muchas de ellas trabajan en contextos muy difíciles, de conflicto armado, lo que suscita serios dilemas morales y operativos a su trabajo.
Estas razones han llevado a muchas ONG, y en algunos casos también a algunas agencias multilaterales, a establecer ciertas normas de comportamiento así como planteamientos comunes respecto a diversos temas. Se han creado así diferentes Códigos de Conducta, para diferentes campos y áreas geográficas, que pretenden aumentar la calidad y eficiencia del trabajo de lasONG, incrementando la profesionalidad frente al amateurismo, así como la rendición de cuentas (accountability) hacia los receptores. También pretenden crear métodos y criterios comunes que posibiliten la cooperación mutua, que eviten las situaciones de confusión y descoordinación sobre el terreno. Representan, por tanto, una contribución importante al trabajo de estas organizaciones, si bien en la mayoría de los casos resulta aún prematuro evaluar su incidencia práctica. Por otro lado, algunos han criticado aspectos como su carácter abstracto, así como el escaso conocimiento de ellos sobre todo por parte de las ONG del Sur.
Existen diversos Códigos, entre los que destacan los siguientes:


a) El Código de imágenes y mensajes a propósito del Tercer Mundo, de las ONGD europeas, de 1989.

b) El Código de conducta relativo al socorro en casos de desastre para el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja y las ONG, también conocido por Código de conducta para la ayuda humanitaria, de 1994.

c) El Código de Conducta de ONGD europeas, denominado Carta de las ONGD: principios básicos de las ONG de desarrollo y ayuda humanitaria de la Unión Europea, de 1997.

d) Los Códigos de Conducta de la Coordinadora Estatal de ONGD, de 1997, así como los de algunas coordinadoras o federaciones autonómicas.

e) La Carta humanitaria y normas mínimas de respuesta humanitaria en casos de desastre, más conocido como Proyecto Esfera, con su primera versión en 1998, que veremos en detalle en otra entrada (ver proyecto esfera).

f) El Código de principios relativos a las mejores prácticas de gestión y apoyo aplicables al personal de los organismos de ayuda, adoptado por People in Aid, un grupo de organizaciones británicas. Se centra en cuestiones como la política de formación y de empleo, así como de seguridad en el trabajo humanitario.

g) El Protocolo de cooperación en el terreno de ONG (NGO Field Cooperation Protocol), adoptado en 1996 por una veintena de ONG norteamericanas agrupadas en InterAction, con la pretensión de mejorar la colaboración en diferentes frentes: relaciones con otros actores (naciones unidas, militares, medios de comunicación, ONG locales), uso de recursos locales, seguridad, etc.

Veamos a continuación los cuatro primeros en mayor detalle:

1) Código de imágenes y mensajes a propósito del Tercer Mundo (1989)
Fue aprobado por el Comité de Enlace de Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo de la Unión Europea (CLONG) en abril de 1989. El Código fue redactado como una recomendación a las ONGD, que se pueden adherir al mismo para respetar sus formulaciones en todas aquellas actividades en las que se transmita una imagen del tercer mundo: campañas de sensibilización, de educación para el desarrollo, de captación de fondos. Por su parte, el grupo de trabajo de Educación para el Desarrollo de dicho Comité de Enlace fue encargado de la elaboración de un programa de ejecución y seguimiento del Código.
Código de conducta de imágenes y mensajes a propósito del Tercer Mundo. Reglas prácticas
Evitar las imágenes catastróficas o idílicas que incitan más a la caridad limitada a las fronteras de la buena conciencia que a la reflexión.

Toda persona debe ser presentada como un ser humano, y las informaciones suficientes que permitan delimitar su medio ambiente social, cultural y económico deben ser presentadas a fin de preservar su identidad cultural y su dignidad. La cultura debe ser presentada como una palanca para el desarrollo de los pueblos del Tercer Mundo.
Los testimonios de las personas interesadas deben ser utilizados con preferencia a las interpretaciones de un tercero.
La capacidad de la gente para hacerse cargo de uno mismo debe ponerse de relieve.
El mensaje debe ser concebido de manera que evite toda globalización y generalización en la mente del público.

Los obstáculos internos y externos al desarrollo deben aparecer claramente.
La dimensión de la interdependencia y la noción de la co-responsabilidad en el maldesarrollo deben subrayarse.

Las causas de la miseria (políticas, estructurales, naturales) deben ser expuestas en el mensaje que debe llevar al público a descubrir la historia y la situación real del Tercer Mundo, así como las realidades profundas de las estructuras de estos países antes de la colonización. Conscientes del pasado, hay que partir de la realidad de hoy y ver lo que puede hacerse para suprimir las condiciones de extrema pobreza y opresión. Hay que subrayar los problemas de poder y de intereses, y denunciar los medios de opresión así como las injusticias.

El mensaje debe velar por evitar toda clase de discriminación (racial, sexual, cultural, religiosa, socioeconómica…).

La descripción de nuestros socios del Tercer Mundo como dependientes, pobres, sin poder, se aplica tanto más a las mujeres, quienes son presentadas más a menudo como víctimas dependientes o, peor aún, son completamente olvidadas en el cuadro. La mejora de las imágenes, utilizadas en el material educativo sobre el Tercer Mundo en general, pasa también por el cambio de las imágenes proyectadas sobre las mujeres en el Tercer Mundo.
Los socios del Sur deben ser consultados para la elaboración de todo mensaje.

Cuando una ONGD, en el marco de una colecta de fondos, llama a otros socios (instituciones, organizaciones o empresas privadas), debe velar por que las recomendaciones del presente Código sean respetadas en su totalidad.
Será oportuno hacer una mención del Código en el/los contrato/s de patrocinio concluido/s entre la ONG y su/s socio/s.

El Código partió de la constatación de la gran influencia que las imágenes que se transmiten ejercen sobre la percepción que la opinión pública tiene del Tercer Mundo, de sus problemas y soluciones, y de las relaciones Norte-Sur. Particular preocupación causan las imágenes angustiosas y patéticas, que, aunque facilitan la captación de fondos, resultan parciales y estereotipadas, contribuyendo al desconocimiento de la realidad. El tema de las imágenes y mensajes ha sido objeto de estudio particularmente en el campo de la educación para el desarrollo, donde se ha analizado críticamente su incidencia (Mesa, 1994).

El Código es una guía con carácter de recomendación, que ha tenido un importante peso moral, aunque no obligatorio. Su importancia como referencia se constata en el hecho de que el Código de Conducta de las ONGD europeas, de 1997, haga mención expresa a él. Además, el Código de imágenes pide a la Comisión de las Comunidades Europeas que lo tome en consideración en su cooperación con las ONG europeas.

El Código señala que la cooperación y solidaridad debe plasmarse también en los propios mensajes e imágenes que las ONGD utilizan para sensibilizar, educar y dar a conocer su trabajo. Por tanto, aspira a una información más próxima a la realidad, más completa, que permita una toma de conciencia del valor intrínseco de todas las civilizaciones, de los límites de nuestro propio sistema, así como de la necesidad de un desarrollo más universal, respetuoso de la justicia, la paz y el medio ambiente.

2) Código de conducta relativo al socorro en casos de desastre para el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja y las ONG (1994)
Este documento, conocido también como Código de conducta para la ayuda humanitaria, fue redactado por ocho importantes agencias humanitarias no gubernamentales, incluido el Comité Internacional de la cruz roja, habiendo sido firmado posteriormente por más de 150 ONG.

El Código, cuya adhesión es de carácter voluntario, no entra a especificar detalles operativos (algo que ha hecho posteriormente el Proyecto Esfera). Su gran aportación ha sido la de haber sintetizado y establecido por consenso unos principios y criterios comunes para las ONG implicadas en la acción humanitaria, superando sus diferencias ideológicas o de forma de trabajo. Entre tales principios destacan la priorización de las necesidades básicas de las víctimas, la independencia de su actuación y la consideración de los beneficiarios de la ayuda como detentadores de derechos en lugar de objetos de mera caridad.

Otra importante aportación del Código es que establece unas pautas de conducta para la relación entre las ONG y los gobiernos de los países donde se realizan operaciones de ayuda debidas a desastres. En muchas de estas operaciones humanitarias los gobiernos no funcionan eficazmente o incluso, sobre todo durante las denominadas emergencias complejas, están prácticamente colapsados. Esto da lugar a que frecuentemente las ONG extranjeras controlen la mayoría de los escasos recursos disponibles, lo que puede generar recelos, sobre todo si sus programas no coinciden con las prioridades de los gobiernos. Por eso las pautas establecidas pretenden mejorar las relaciones mutuas, facilitando por ejemplo el acceso a las víctimas del desastre.

El Código reconoce el papel que en las operaciones humanitarias desempeñan otros actores, además de las ONG, como son los gobiernos afectados, los gobiernos donantes y las organizaciones intergubernamentales. Para todos ellos sugiere unas ciertas líneas de conducta que las ONG estiman deseables en sus relaciones mutuas. Ahora bien, se trata de unas pautas que no han sido negociadas con esos otros agentes, con lo que no cabe esperar su aceptación inmediata. Además, aunque se formulan recomendaciones de las pautas que los gobiernos del país de acogida deberían seguir con las ONG que lleguen, no existen recomendaciones recíprocas que tendrían que seguir éstas con aquéllos. Simplemente se subraya el deseo de cooperar con ellos cuando sea adecuado, pero formulando estrategias de acción independientes de las gubernamentales (Bennett, 1995:16; ver también Lancaster, 1998).

Otra aportación del Código radica en que, con la experiencia de su aplicación, ha suscitado que en diferentes foros se haya debatido la necesidad de concretar sus principios en unas normas de actuación específicas. Esto dio lugar a que se pusiera en marcha el proyecto esfera, cuya primera fase finalizó en 1998 con la publicación de la Carta humanitaria de normas mínimas de respuesta humanitaria en casos de desastre. Por otro lado, algunas agencias de Naciones Unidas, como el ACNUR, han considerado la posibilidad de incorporar la adhesión de este Código a los criterios para la selección de sus colaboradores sobre el terreno (ACNUR, 1997:50).


Según el Código, reproducido en Bennett (1995:17-18), las ONG se comprometen a cumplir los diez puntos principales siguientes:

1. Lo primero es cumplir el “imperativo humanitario” (el derecho a recibir y proporcionar ayuda humanitaria).

2. La ayuda se concederá independientemente de la raza, el credo y la nacionalidad de los receptores y sin distinción negativa de ningún tipo. Las prioridades de ayuda se calcularán únicamente en base a las necesidades.

3. La ayuda no se utilizará para promover un determinado punto de vista político o religioso.

4. Nos esforzaremos en no actuar como instrumentos de la política exterior del gobierno.

5. Respetaremos la cultura y las costumbres.

6. Trataremos de crear una respuesta al desastre basándonos en las capacidades del país.

7. Se deberán encontrar formas de implicar a los beneficiarios de los programas en la gestión de la ayuda humanitaria.

8. La ayuda humanitaria debe tratar de reducir la vulnerabilidad futura ante los desastres, así como satisfacer las necesidades básicas.

9. Nos hacemos responsables ante aquellos a quienes queremos ayudar y ante aquellos de los que aceptamos recursos.

10. En nuestras actividades de información, publicidad y propaganda, reconoceremos a las víctimas como seres humanos dignos, no como objetos inútiles.


Al Código de Conducta se le adjuntan tres anexos que describen el ambiente de trabajo que a las ONG humanitarias les gustaría ver creado por los gobiernos de acogida, los gobiernos donantes y las organizaciones intergubernamentales, para facilitar el envío efectivo de la asistencia por parte de ellas. Son sugerencias orientativas, no vinculantes, que detallan las relaciones que les gustaría alcanzar con estas contrapartes.

Anexo I: Recomendaciones para los gobiernos de los países afectados por un desastre.

1. Los gobiernos deberían reconocer y respetar las acciones independientes, humanitarias e imparciales de las Agencias Humanitarias No Gubernamentales (AHNG).

2. Los gobiernos de acogida deberían facilitar un acceso rápido de las AHNG hacia las víctimas del desastre.

3. Los gobiernos deberían facilitar a tiempo un flujo de ayuda material y de información durante los desastres.

4. Los gobiernos deberían intentar facilitar una información coordinada del desastre y un servicio de planificación.

5. Ayuda al desastre en caso de conflicto armado: las acciones de ayuda se regirán por las disposiciones pertinentes de la ley humanitaria internacional.

Anexo II: Recomendaciones para los gobiernos donantes.

1. Los gobiernos donantes deberían reconocer y respetar las acciones independientes, humanitarias e imparciales de las AHNG.

2. Los gobiernos donantes deberían facilitar fondos con una garantía de independencia operativa.

3. Los gobiernos donantes deberían usar sus buenos oficios para ayudar a las AHNG a conseguir el acceso a las víctimas del desastre.

Anexo III: Recomendaciones para las Organizaciones Intergubernamentales (OIG).

1. Las OIG deberían reconocer a las ONG, nacionales y extranjeras, como socios válidos.

2. Las OIG deberían ayudar a los gobiernos de acogida a crear un marco global de coordinación de la ayuda humanitaria internacional y nacional ante el desastre.

3. Las OIG deberían extender a las AHNG la protección de seguridad proporcionada a las organizaciones de Naciones Unidas.

4. Las OIG deberían proporcionar a las AHNG el mismo acceso a la información relevante que se da a las organizaciones de Naciones Unidas.

3) Código de Conducta de ONGD de la Unión Europea (1997)

Las ONG de desarrollo europeas, agrupadas en el Comité de Enlace de ONGD ante la UE (CLONG), despues de un proceso de reflexión, aprobaron en abril de 1997 un Código bajo la denominación Carta de las ONGD: principios básicos de las ONG de desarrollo y ayuda humanitaria de la Unión Europea. Se trata de un documento al que cada organización puede adscribirse voluntariamente, por lo que su valor es moral y no obligatorio. Constituye un marco de referencia o guía en el que se recogen diversos principios éticos y criterios de actuación que las ONGDfirmantes se comprometen a seguir en sus actuaciones.

La Carta surge en el marco del debate sobre las funciones, la responsabilidad y la calidad del trabajo de las ONG; y se dirige a la opinión pública, los donantes y los funcionarios, sobre todo los comunitarios. Es un documento que, aceptando la riqueza de la diversidad de las ONG, delimita sus características comunes, sus aspiraciones y trabajo, así como sus valores, estándares y enfoques. Por ello representa una visión de cómo las ONGD se definen a sí mismas.

La Carta consta de tres apartados, referidos a: a) los valores en los que creen las ONGD; b) los enfoques de la cooperación y la ayuda humanitaria, y c) los aspectos relacionados con su estructura y modo de funcionamiento. En cada uno de ellos se especifican temas como el de su independencia, la transparencia, o las relaciones de servicio hacia los socios del sur. También abordan aspectos como la profesionalidad, la priorización de los más vulnerables, y la reducción de las desigualdades de género.

4) Códigos de Conducta de la Coordinadora Estatal de ONGD y algunas coordinadoras o federaciones autonómicas
En el Estado español, el auge de las ONG en cuanto a número, presencia social, recursos y diversidad, ha estimulado que se siga un proceso similar al europeo de reflexión sobre la naturaleza de estas organizaciones y los requisitos mínimos que deberían cumplir. Este debate concluyó con la aprobación del Código de Conducta de las ONG de Desarrollo por la Asamblea General Extraordinaria de la Coordinadora Estatal de ONG para el Desarrollo el 25 de octubre de 1997.

El Código ha supuesto un valioso instrumento de difusión hacia la opinión pública de la identidad, objetivos y medios de actuación de las ONGD. El proceso de discusión y elaboración supuso también un paso importante en la consolidación del movimiento de ONGD españolas. Además, el documento ha estimulado la adopción de códigos también por las Coordinadoras de ONG en diferentes comunidades autónomas.

El Código está compuesto por dos partes diferentes. La primera define sus contenidos, y la segunda hace referencia a su aplicación, difusión y cumplimiento. En cuanto a la primera, se dedica a establecer:

a) La identidad de las ONG: se definen su naturaleza y características, al tiempo que establece un consenso básico sobre algunos conceptos como el desarrollo, la pobreza, la cooperación para el desarrollo o el género.

b) Los campos de trabajo de las ONGD: se formulan las características fundamentales de los proyectos de desarrollo, la ayuda humanitaria y de emergencia, la sensibilización y educación para el desarrollo, la investigación y reflexión, la incidencia política, y el comercio justo.

c) Los criterios generales de relación de las ONGD: entre los que figuran las relaciones de las ONGD entre sí, así como las de éstas con las organizaciones del Sur, la sociedad del Norte y sus diversos agentes, y los donantes.

d) Los criterios generales de organización de las ONGD: como los relativos a la gestión y transparencia, la financiación y los recursos humanos.

e) Las pautas de comunicación, publicidad y uso de imágenes, en la línea del Código al respecto antes mencionado.

El documento parte del reconocimiento de la pluralidad y diversidad del colectivo de ONGD, como reflejo de los múltiples sectores de la sociedad, si bien subraya aquellos rasgos comunes que son seña de identidad distintiva respecto a otros actores de la cooperación. Sin embargo, Rey (1998:194-6) lamenta que ese reconocimiento de la pluralidad no es tan claro en lo que se refiere a la ayuda humanitaria, pues define ésta sobre premisas que no corresponden a las de algunas de las ONG humanitarias más veteranas, en particular el requisito de que las intervenciones en ese campo “deben acompañarse de iniciativas de denuncia y presión política”. En su opinión, llama la atención que esa u otras condiciones similares no se formulen para otros campos del trabajo de las ONG, como el desarrollo, la sensibilización o el comercio justo.

El Código, a fin de velar por su correcto cumplimiento por las organizaciones adheridas, prevé la creación de una Comisión de Seguimiento, formada por miembros de la Coordinadora y otras externas. Entre sus funciones figura la formulación de recomendaciones dirigidas al conjunto de ONGD o a aquella que no cumpla los principios del Código, así como el establecimiento de sanciones, incluida la expulsión de la Coordinadora. M. E. y K. P.




La respuesta a desastres sigue constituyendo el grueso de la labor de la Federación Internacional, que asiste anualmente a alrededor de 30 millones de personas, desde refugiados a víctimas de desastres naturales. Esta sección contiene información sobre nuestra labor en gestión de desastres y políticas humanitarias, en el contexto de nuestro esfuerzo por mejorar la calidad de nuestra respuesta inmediata y nuestra labor de rehabilitación a largo plazo. (Nota: Las noticias y los informes de situación relativos a todas nuestras operaciones se incluyen en la sección "Dónde trabajamos").

El acentuado aumento del número de desastres naturales en todo el mundo en los últimos años ha inducido a la Federación Internacional a prestar mayor atención a las actividades de preparación para desastres. Estas actividades apuntan a concienciar a las Sociedades Nacionales y a las comunidades vulnerables respecto a los riesgos que enfrentan, y para ayudarlas a reducir su vulnerabilidad y a prepararlas para hacer frente a los desastres.

Operaciones en curso Desde hace más de 80 años, brindar socorro en situaciones de emergencia a refugiados y víctimas de la pobreza y los desastres constituye una actividad clave de la Federación Internacional y las Sociedades Nacionales.

Fondo de Reserva para el Socorro en Casos de Desastre (DREF) 
Es una reserva de recursos sin afectación especial para suministrar financiación inmediata en casos de emergencia y que se repone posteriormente con los llamamientos.

Cambio climático 
Todos los años, millones de personas hacen frente a desastres relacionados con el cambio climático.

Unidades de intervención de urgencia (ERU) 
Equipos de voluntarios especializados y formados con material normalizado preparados con antelación y listos para su uso inmediato en caso de desastre.

Sistema de Información para la Gestión en Casos de Desastre (DMIS)Esta herramienta para el personal de Cruz Roja / Media Luna Roja proporciona información, herramientas y estadísticas sobre desastres. Sitio Web DMIS (acceso protegido)

Equipos de evaluación y coordinación sobre el terreno (FACT) Equipos de experimentados especialistas en gestión de desastres de Cruz Roja / Media Luna Roja, permanentemente a disposición para brindar apoyo y evaluación en casos de grandes desastres.

Informe mundial sobre desastres 2008 
Consulte el resumen del informe, centrado en esta edición en el VIH y el SIDA.

Tipos de desastres Información sobre definiciones del ámbito de los desastres, la labor y las operaciones de la Federación en este ámbito, noticias relacionadas y enlaces externos, y otros documentos y publicaciones pertinentes.

El programa sobre derecho relativo a los desastres
El Programa sobre derecho relativo a los desastres  busca reducir la vulnerabilidad humana mediante la promoción de la preparación legal para desastres.

Código de conducta El objetivo de este Código de conducta es mantener un alto nivel de independencia, eficacia y resultados a los que aspiran las organizaciones no gubernamentales en el ámbito de la respuesta a desastres.


Código de Conducta para el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media 
Luna Roja y las Organizaciones no Gubernamentales en Programas Motivados por 
Catástrofes 
Este código de conducta para la ayuda en desastres, elaborado en 1994 por el Steering Committee for Humanitarian Response (SCHR), que agrupa a numerosas ONG, tiene como objetivo definir unas normas de conducta y garantizar la independencia, la eficacia y la repercusión de las operaciones de ayuda humanitaria. Los principios elaborados para las ONG que participan en programas de ayuda humanitaria para catástrofes incluyen los siguientes:

• el imperativo humanitario es lo primero; la ayuda se entrega con independencia de la raza, credo o nacionalidad de los receptores y sin distinción de ningún tipo;

• las prioridades de la ayuda se evalúan únicamente en función de la necesidad; no se utilizará la ayuda para promover un punto de vista político o religioso determinado;

• las ONG intentarán por todos los medios no actuar como instrumentos de la política exterior de los gobiernos; las ONG respetarán la cultura y las costumbres locales; las ONG intentarán basar su respuesta a la catástrofe sobre las capacidades locales; se buscarán medios para implicar a los beneficiarios de los programas en la gestión de la ayuda humanitaria; la ayuda humanitaria deberá hacer lo posible para reducir la vulnerabilidad futura ante las catástrofes, así como satisfacer necesidades básicas; las ONG rendirán cuentas tanto ante los beneficiarios como ante los donantes; • en las actividades de información reconoceremos a las víctimas como seres humanos dignos y no como objetos desesperanzados que inspiran compasión.



De igual manera, el derecho internacional humanitario crea unos deberes para el personal 
humanitario (Mine, 1987): 
• Un deber de asistencia humanitaria (recoger y asistir a heridos y a enfermos): esta obligación concierne principalmente a las profesiones propias del personal sanitario que, de conformidad con principios éticos y humanitarios debe brindar tratamiento a heridos y a enfermos, prevenir las enfermedades y desarrollar programas de rehabilitación.

• Un deber de no discriminación (prohibir distinciones no médicas): tal como aparece en el texto del Protocolo II adicional, hay que prestar este deber «sin ninguna distinción de carácter desfavorable por motivo de raza, color, sexo, idioma, religión o creencia, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, fortuna, nacimiento u otra condición o cualquier otro criterio análogo».

• Un deber de prioridad en la asistencia (la urgencia médica como criterio de distinción favorable es explicada en los Convenios): no se debe, pues, discriminar en la atención de los pacientes en función de la parte del conflicto a la que pertenecen o de la graduación militar que posean.

• Un deber de solidaridad (no abandonar a los heridos o enfermos): allí –en la ética– se resuelve el DIH, porque su textura abierta le permite ser flexible y, a la vez, le impide una concreción mayor de respuesta en casos detallados, siendo posible entonces aportar, desde la ética, las respuestas a los problemas humanitarios no contemplados en la norma.

El DIH en todas sus normas tiene un trasfondo ético; por ello, en aquellas situaciones no contempladas en las normas se recurre, como marco interpretativo, a la denominada cláusula de Martens. En dicha cláusula, consignada en el Preámbulo del Protocolo II adicional, se dice que «recordando que en los casos no revistos en el derecho vigente, la persona humana queda bajo la salvaguardia de los principios de humanidad y las exigencias de la conciencia pública».


Objetivos y definición de la acción humanitaria

1. Los objetivos de la acción humanitaria son: salvar vidas, aliviar el sufrimiento y mantener la dignidad humana durante y después de las crisis -provocadas por el hombre o por catástrofes naturales-, así como tener una buena capacidad de respuesta para cuando sobrevengan tales situaciones.



2. La acción humanitaria debe guiarse por los principios humanitarios de: humanidad, que sustenta sobre la importancia central de salvar vidas humanas y aliviar el sufrimiento allí donde se dé; imparcialidad, que es emprender las acciones humanitarias basándose únicamente en las necesidades de las personas, sin discriminación entre las poblaciones afectadas o dentro de ellas; neutralidad, que significa que la acción humanitaria no debe favorecer a ningún bando en un conflicto armado o a ninguna de las partes en una disputa allí donde la acción humanitaria se esté llevando a cabo; independencia, que es la autonomía de los objetivos humanitarios respecto a objetivos políticos, económicos, militares u otros que cualquier actor pueda tener en relación con las zonas donde la acción humanitaria se esté realizando.


3. La acción humanitaria incluye la protección de civiles y de aquellos que ya no toman parte en las hostilidades, y la provisión de comida, agua y saneamiento, refugio, atención sanitaria y otros tipos de asistencia, emprendidos a favor de las personas afectadas y para facilitar el retorno a la vida normal y a un modo normal de vivir.


Principios generales


4. Respetar y promover la aplicación del derecho internacional humanitario, la legislación sobre los refugiados y los derechos humanos.


5. Al tiempo que se reafirma la responsabilidad principal de los Estados ante las víctimas de emergencias humanitarias dentro de sus fronteras, esforzarse por asegurar una financiación flexible y rápida basada en la obligación colectiva de hacer lo posible para satisfacer las necesidades humanitarias.


6. Destinar fondos humanitarios en proporción a las necesidades y de acuerdo con análisis de necesidades.


7. Solicitar que las organizaciones que ejecutan la acción humanitaria garanticen, en el mayor grado posible, una implicación adecuada de los beneficiarios en el diseño, la aplicación, el seguimiento y la evaluación de la respuesta humanitaria.


8. Fortalecer la capacidad de los países y las comunidades locales afectados para prevenir, prepararse, mitigar y responder a las crisis humanitarias, con el fin de asegurarse de que los gobiernos y las comunidades locales estén mejor capacitadas para cumplir con sus responsabilidades y coordinarse de modo efectivo con sus socios humanitarios.


9. Proporcionar asistencia humanitaria que favorezca la recuperación y el desarrollo a largo plazo, esforzándose por garantizar el apoyo, cuando sea el caso, a la conservación y el retorno a un modo de vida sostenible y la transición desde la ayuda humanitaria hacia actividades de recuperación y desarrollo.


10. Apoyar y promover la función central y única de las Naciones Unidas en proporcionar dirección y coordinación de la acción humanitaria internacional, la función especial del Comité Internacional de la Cruz Roja y el papel vital de las Naciones Unidas, del movimiento internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja y de organizaciones no gubernamentales en la realización de acciones Humanitarias.



DIRECCIONES DE LINK:

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1.-¿¿QUE PARTE DEL CÓDIGO DE  CONDUCTA PARA LA ATENCIÓN DE LA ASISTENCIA HUMANITARIA SON VIOLADOS O TRANSGREDIDOS EN ESTE VÍDEO???


















24 comentarios:

  1. buen aporte!! ya que es importante conocer la labor humanitaria que realizan las ONGH con relación a las derechos que las personas damnificadas tienen y los deberes que como organización deben facilitar, ayudando a reducir la vulnerabilidad satisfaciendo necesidades básicas, respetando al ser humano y creando respuesta en base a sus capacidades.

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  2. En el vídeo se aprecia que demuestran las organizaciones humanas como no encontrar soluciones en maneras objetiva y de como involucrar a las personas en el manejo de la ayuda por el mismo modo de como esclavizar a las personas de color por diferencias de costumbres; y no respetarlos como seres humanos.

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  3. El aprecio que doy es al objetivo de como delimitan obstáculos a los objetivos de la acción humanitaria de los cuales es salvar vidas, aliviar el sufrimiento y mantener la
    dignidad humana durante y después de las crisis -provocadas por el hombre o por catástrofes naturales, así como tener una buena capacidad de respuesta para cuando sobrevengan tales situaciones.

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  4. Es el como Trataremos de crear una respuesta a las costumbres y creencias de las personas de color, de como tener un mejor fluidez de las necesidades ante problemas que transgreden con su identidad personal y su régimen ante dichas situaciones de conflicto...

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  5. con lo respecto al video es denigrante que el desarrollo y ayuda humanitaria trate de que cada organización pueda voluntariamente, por lo que su valor es moral y no obligatorio. Constituye un marco de referencia o guía en el que se recogen diversos principios éticos y criterios de actuación que las ONGDfirmantes se comprometen a seguir en sus actuaciones por el simple hecho de no apoyar con eficacia.

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  6. Es recomendable que la identidad de las ONG: se definen su naturaleza y características, al tiempo que establece un consenso básico sobre algunos conceptos como el desarrollo, la pobreza, la cooperación para el desarrollo o el genero. asimismo los campos de trabajo de las ONGD: se formulan las características fundamentales de los proyectos de desarrollo, la ayuda humanitaria y de emergencia, la sensibilizarnos y educación para el desarrollo, la investigación y reflexión, la incidencia política, y el comercio justo., la investigación y reflexión, la incidencia política, para el futuro de genereaciones.

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  7. EN EL VÍDEO CREO YO QUE SE VIOLAN LOS DERECHOS A TENER UN TECHO, A LOS ALIMENTOS, AL ABRIGO A ESOS MILLONES DE NIÑOS, JÓVENES Y ADULTOS MUERTOS POR LA DESNUTRICIÓN Y LA ENFERMEDAD CAUSADA POR EL SARAMPIÓN... HAY QUE TENER CORAJE Y SABER SOBRE LOS CÓDIGOS DE CONDUCTA PARA HACER EL BIEN Y ENFRENTAR EL DOLOR DE ESAS PERSONAS DE MANERA DIGNA Y ADECUADA, SIN DISCRIMINAR POR RAZA, SEXO, EDAD NI CONDICIÓN SOCIAL.
    BUENA INFO :D

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  8. tu blog me parece muy interesante ya que nos informa del deber humanitario y los derechos que tenemos que recibir como ciudadanos en caso si sufririamos un desastre como aliviar el sufrimiento de las personas mas vulnerables; dereho a que se nos brinde un techo, alimento,abrigo , apoyo psicologico,medicamentos,etc para poder obtener un modo de vida sostenible.

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  9. ES importante tener en cuenta que necesitamos mucha informacion sobre como actuar en estos casos puesto que saber cuales son las normas nos ayudan a reaccionar de manera positiva en desastres.

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  10. LAS PERSONAS QUE AYUDAN A UNA POBLACIÓN AFECTADA POR ALGÚN DESASTRE, DEBE HACERLO RESPETANDO Y VALORANDO LA DIGNIDAD LOS SERES HUMANOS Y NO BUSCAR APROVECHARSE DE LA SITUACIÓN, OTORGANDO SUS DONATIVOS BUSCANDO OTROS FINES COMO LOS POLITICOS, YA QUE ESA NO ES UNA AYUDA DESINTERESADA SINO BUSCAR SU PROPIO BENEFICIO.

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  11. lo que con respecta al codigo de condcutas es un mejoramiento sistematico para un mejor simiento y integracion y asi poder respetar los valores de las personas afectadas y asi tambien a la cruz roja que es un ente encargado de velar por la salud de las personas y es asi que con este codigo de conducta favorece mucho a las perosnas.

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  12. La acción humanitaria debe guiarse por los principios humanitarios de: humanidad,mediante un enfoque sistemático que sustenta sobre la importancia central de salvar vidas humanas mediante un sistema tanto re rescate y apoyo mutuo de las autoridades de tal forma que los objetivos claves serian el aliviar el sufrimiento allí donde se dé; imparcialidad, que es emprender las acciones humanitarias basándose únicamente en las necesidades de las personas, sin discriminación entre las poblaciones afectadas o dentro de ellas; neutralidad, que significa que la acción humanitaria no debe favorecer a ningún bando en un conflicto armado o a ninguna de las partes en una disputa allí donde la acción humanitaria se esté llevando a cabo; independencia, que es la autonomía de los objetivos humanitarios respecto a objetivos políticos, económicos, militares u otros que cualquier actor pueda tener en relación con las zonas donde la acción humanitaria se esté realizando, asimismo se respetaran los derechos humanos de cada persona.

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  13. En el video se logran ver muchas imagenes impactantes de lo que es la violación de codigos de conducta, bueno al menos de los que saben que siginifican dichos principios, es muy interesante deberiamos tomar conciencia

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  14. Las organizaciones humanas como no encontrar soluciones en manera objetiva y de como involucrar a las personas en el manejo de la ayuda por el mismo modo de como se da en el vídeo donde esclavizan a las personas de color por diferencias de costumbres, creencias por simple hecho de no respetar sus derechos como ser humano ante dichas autoridades; por que todos seres somos seres humanos y debemos respetarnos con dignidad.

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  15. Bueno seria fortalecer la capacidad de los países y las comunidades locales afectados para prevenir, prepararse, mitigar y responder a las crisis humanitarias, con el fin de asegurarse de que los gobiernos y las comunidades locales estén mejor capacitadas para cumplir con sus responsabilidades y coordinarse de modo efectivo con sus socios humanitarios.

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  16. Omar este blog me a dado mucha informacion que desconocia y es de mucha ayuda para que las personas se instruyan sobre el tema para que tengan conocimiento sobre que o quienes nos pueden ayudar en algun desastre.

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  17. MUY BUENA INFORMACIÓN, ES NECESARIO RESALTAR LA IMPORTANCIA DE LA INTERVENCIÓN QUE HACE LA CRUZ ROJA EN UNA SITUACIÓN DE EMERGENCIA Y DESASTRES, PUES ELLOS SE ENCUENTRAN PREPARADOS PARA EJECUTAR LAS MEDIDAS QUE SEAN NECESARIAS EN EL AMBIENTE Y PUEDAN GUIAR DE FORMA ADECUADA.

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  18. Es interesante el tema que presentas en tu blog, ya que trata de una realidad que viven a diario muchas naciones por las distintas catástrofes que acontecen,ya sea por conflicto armado o desastre, en los que se aprecia una enorme cantidad de damnificados que requieren ayuda inmediata para cubrir sus necesidades básicas, lo que enfatiza la labor que realiza el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja y las ONGs.

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  19. Es importante tener conciencia de dar y recibir ayuda humanitaria ante desastres naturales o de conflicto armado, sin mediar condición alguna(sexo, raza, religión .....) Velando únicamente por el bienestar del ser humano.

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  20. Muy cierto a veces las personas son muy imprudentes en reorganizarse para buscar su autonomía en estos temas, se busca orientar adecuadamente a la población para que mejoren su estado de afectados.

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  21. Vemos como el manejo del poder político en ciertas partes del mundo donde cualquier esfuerzo humanitario es encubierto y es poco perceptible; la situación política y la corrupción somete a la población a condiciones de vida infrahumanas, mostrándonos como se viola el principio número 1 donde el imperativo humanitario es lo primero.

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  22. Por lo descrito se puede saber que existe instituciones que brindan ayuda a los mas necesitados para poder aliviar su sufrimiento, así como también existen personas que lo hacen por algún beneficio propio, la cual no tiene nada de solidaridad en ese aspecto, se espera que todos aportemos algo de corazón y no por condiciones.

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  23. Por lo descrito se puede saber que existe instituciones que brindan ayuda a los mas necesitados para poder aliviar su sufrimiento, así como también existen personas que lo hacen por algún beneficio propio, la cual no tiene nada de solidaridad en ese aspecto, se espera que todos aportemos algo de corazón y no por condiciones.

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  24. Por lo descrito se puede saber que existe instituciones que brindan ayuda a los mas necesitados para poder aliviar su sufrimiento, así como también existen personas que lo hacen por algún beneficio propio, la cual no tiene nada de solidaridad en ese aspecto, se espera que todos aportemos algo de corazón y no por condiciones.

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